Descubriendo Japón. Viaje y primera toma de contacto
Avión Barcelona – Paris Charles de Gaulle – Narita
Durante la noche anterior no he dormido absolutamente nada. Tenía miedo de repetir la misma experiencia que mi viaje a la India, en el que no solo no dormí nada durante las dos noches anteriores, sino que tampoco dormí durante el viaje.
Blare tuvo la gran amabilidad de acercarnos al aeropuerto, previo ejercicio avanzado de tetris para meter las maletas en el coche, difícil tarea.
Llegamos al aeropuerto del Prat, hicimos el check-in manual de las maletas para adelantar, pero como no, algo tenía que fallar: no salieron los tickets, así que nos tocó hacer cola en el mostrador.
En general, estoy muy satisfecho con el vuelo y con Air France. Esta vez el espacio entre asientos era suficiente, además de haber muchos sitios libres en el avión. De echo, Miriam y Sergio iban juntos en una fila pero yo tenía casi toda mi fila para mi. La comida bastante bien, dentro de las limitaciones y la atención de la tripulación correcta.
El aeropuerto de Charles de Gaulle, como siempre, cansino de recorrer. Unos 30 minutos caminando para conectar nuestros vuelos. A ver qué tal va la cosa a la vuelta en Amsterdam.
Llegada a Narita
Aunque pensaba que una de las cosas que me iba a sorprender mas es el funcionamiento en general de la vida en Japón, lo que mas me ha impactado es lo bien montado que están todos los procesos, lo metodológicos que son en todo, y no únicamente en algunos servicios. Cuando digo en todo, me refiero a que incluso en una tienda de venta de chucherías, las facturas quedan distribuidas en diferentes cestitas (no entendí el motivo).
En el Aeropuerto de Narita hemos cambiado los Japan Rail Pass, que son unos bonos para poder viajar en tren por todo Japón y hemos adquirdo las tarjetas Suica para pagar el metro y máquinas de vending. También hemos aprovechado para cambiar dinero, ya que al hacerlo en la oficina de cambio del aeropuerto es mucho mas rentable que hacerlo en cualquier banco de España.
Otra cosa que me ha asombrado hasta el momento es el poco tránsito de gente. Cuando escribo esto son las 8am del sábado y en el aeropuerto de Narita no hay apenas tráfico. Hemos cogido el tren dirección a Shinjuku, donde haremos transbordo hasta Ikebukuro para llegar a nuestro hotel.
Respecto al paisaje que voy viendo a través de las ventanas del tren, si cambiasemos algunos letreros y viésemos otros modelos de coches, podriamos pensar que estamos recorriendo los alrededores de Catalunya. A un lado enormes prados verdes y al otro un gran conjunto de viviendas residenciales. Un tema curioso: cuesta encontrar coches aparcados libremente en la calle. La mayoría están dentro de las casas, aunque sea en un espacio muy reducido o en parkings comunitarios.
Tengo la sensación de que por el momento estoy teniendo una visión muy sesgada de Japón. Estoy notando la extrañeza de no ver gente estresada viviendo a un ritmo muy rápido y disfrutando de un Japón totalmente relajado. He de admitir que he sentido un regustín de admiración en cada momento que hemos tratado con algún dependiente y nos ha mostrado su lado mas amable y metódico.
Acabamos de pasar parar en una estación, junto a una máquina de vending y me ha sorprendido ver que el precio de tabaco es bastante parecido al que el que se paga en España. Todo sea dicho, que todavia no he visto a nadie fumar desde que hemos aterrizado.
En el Aeropuerto de Narita y el tren Narita Express no hemos tenido conexión, a Internet pero ahora es lo que menos me importa. Hay demasiadas cosas bonitas para disfrutar aquí, así que probablemente solo conectaré eventualmente para ir contando las experiencias y lo que vamos viendo por aquí.
Llegada a Ikebukuro
Ikebukuro no es diferente al resto de lugares por lo que respecta al grado de sorpresa y admiración que estamos sintiendo. En cambio, si que nos ha proporcionado algo nuevo: el contacto directo con la población y el poder ver de cerca el modo de vida en Japón. Hemos comido y cenado en los locales tradicionales, hemos paseado por sus calles y hemos alucinado continuamente
El hotel donde estamos hospedados, el Metropolitan Tokyo Hotel está realmente bien. Solo tengo una cosa de la que quejarme, no nos han dejado entrar a la habitación hasta las 2pm, algo bastante malo para la sensación de sueño y cansancio que llevabamos encima. Con lo cual hemos tenido que aguantar el sueño paseando durante algunas horas y finalmente hemos caido rendidos en los sofás de la recepción, echando unas cabezaditas hasta que llegase la hora del check-in.
Por lo demás, estamos muy contentos con este hotel. Una atención muy correcta, precio económico y las habitaciones muy bien confortables.
Reflexiones
No me canso de mencionar lo importante que es ver la vida desde diferentes prismas y, obviamente, conocer otras culturas es uno de los pasos mas importantes para enriquecerse a uno mismo. Toparme de frente con la cultura japonesa está siendo algo maravilloso. Conocer sus costumbres, sus respetos e inquietudes, ver como miran, el modo de relacionarse y observar cada uno de sus movimientos es algo increible. Son tan parecidos a nosotros y tan diferentes, que cada vez quiero saber mas de ellos.
Pero sin lugar a duda, la reflexión del día, lo que ha tenido mi mente ocupada durante algunos momentos del día ha sido el pensamiendo de todas las cosas alrededor del mundo que todavía no he visto. Hace ya algunos años que me ronda la idea de viajar mucho. Lo he intentado en muchas ocasiones a través del trabajo pero por un motivo u otro finalmente trabajo desde Barcelona y me toca moverme poco. He decidido que este va a ser un aspecto de mi vida que voy a cambiar a corto plazo.
Todavia no hemos podido dormir y ya casi se está haciendo de día… mañana va a ser un día duro, pero tenemos muchas ganas de seguir descubriendo cosas.





Muchas de las aplicaciones que a diario utilizamos en nuestros ordenadores, están escritas en C.

Recent Comments